Enclavado entre la Sierra de las Nieves y el Valle del Guadalhorce, Monda revive su pasado con el XVII Día del Carbonero. Este 28 de junio, el pueblo malagueño honra a quienes hicieron del carbón su vida. Música, danza y sabores tradicionales se entrelazan en una fiesta que celebra la memoria, la identidad y la fuerza de la comunidad.
Entre los montes que enlazan la Sierra de las Nieves con el Valle del Guadalhorce, Monda se alza como guardiana de antiguas tradiciones. Rodeado de alcornoques, encinas y paisajes protegidos, este pueblo blanco de Málaga celebra el próximo sábado 28 de junio su XVII Día del Carbonero, una fiesta que honra la memoria de quienes transformaron la madera en vida y sustento.
Organizado por la Asociación de Carboneros de Monda en colaboración con el Ayuntamiento, el evento conjuga música, danza, gastronomía y memoria. El grupo de baile “Aire Andaluz” abrirá la tarde con su arte jondo y elegante, mientras los asistentes podrán degustar la emblemática ensaladilla carbonera, una receta sencilla pero llena de historia, nacida de las pausas en los montes durante las largas jornadas de trabajo.
XVII Día del Carbonero
- Tradición y comunidad bajo las estrellas
Uno de los momentos más esperados será la elección del Carbonero y la Carbonera Popular 2025, figuras simbólicas que representan el esfuerzo colectivo y la conexión con el pasado. Además, este año, el evento contará con un pregonero de excepción: Don Diego Rojas Sánchez, cuya voz pondrá palabras al sentir de un pueblo que no olvida de dónde viene.
La noche se alargará entre sonrisas y recuerdos, animada por la Orquesta “Plenitud”, en una celebración que es tanto fiesta como rito de paso entre generaciones.
- El legado del carbón: historia forjada en humo y leña
El oficio de carbonero no era para cualquiera. Exigía resistencia, sabiduría popular y una relación íntima con la naturaleza. Los hombres y mujeres que se adentraban en las sierras cercanas —algunas tan agrestes como las de Sierra Morena o las mismas fincas de Monda— trabajaban con el fuego como aliado y enemigo. De la leña de encinas, castaños o alcornoques, nacía el carbón vegetal, antaño vital para cocinar, calentar y forjar.
El proceso, de una precisión casi alquímica, requería montar los hornos —conocidos como «carboneras»— con paciencia y exactitud. Durante días y noches, los carboneros velaban por una combustión lenta y constante, sin descanso y bajo el rigor de la montaña. Hoy, una escultura en la Plaza de la Ermita, coronando una fuente ornamental, rinde homenaje a su perseverancia, erigiéndose como símbolo de identidad para todos los mondeños.
- Monda: corazón natural entre montañas
Este pueblo malagueño, situado entre el verde pulmón de la Sierra de las Nieves y el fértil Valle del Guadalhorce, no solo ofrece una ventana al pasado rural de Andalucía, sino también una experiencia única para quienes buscan autenticidad. Sus calles encaladas, la hospitalidad de su gente y la pasión por preservar su historia convierten cada visita en un viaje emocional.
El Día del Carbonero no es solo una celebración; es un manifiesto vivo de la memoria rural. Es la oportunidad de escuchar las voces del monte, de compartir mesa con el alma de un pueblo, y de sentir cómo el tiempo se detiene, al calor de las brasas de la tradición.







